Preparación física en el tenis durante las etapas de formación

La etapa adolescente para los practicantes de deportes de competición es un periodo clave en el desarrollo de chicos y chicas que buscan una mejora del rendimiento.

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Sin ser definitivo, podemos decir que los grandes deportistas en la etapa adulta han venido siéndolo también en años precedentes durante los procesos de formación. 

Los entrenadores/as y preparadores/as tenemos una importante responsabilidad para desarrollar a estos deportistas para que alcancen su máximo potencial futuro y, en muchas ocasiones resulta más complejo que a aquellos/as que se encuentran en su etapa adulta con un rendimiento consolidado. 

A la hora de planificar los estímulos más apropiados para esta importante etapa, algo que debemos conocer de cada deporte, en este caso el tenis, son los factores determinantes de ese deporte. 

Particularmente, un partido en estas edades puede durar de 60 – 90 minutos, pero no por ello, la vía predominante sea la de fosforilación oxidativa (comúnmente llamada aeróbica), sino todo lo contrario, se requiere que el deportista comience a ser capaz de tolerar esfuerzos a máxima intensidad, de corta duración y con gran potencia de ejecución. Además de esto, se debe puntualizar que los patrones de carrera ocurren en diferentes planos (adelante-atrás, lado a lado y en diagonal-rotación). 

En este sentido, en un estudio (1) realizado en tenistas adolescentes se registraron con GPS los parámetros y exigencias de carrera durante en partidos y se concluyó lo siguiente: 

1) Las actividades de carreras estuvieron predominantemente caracterizadas por aceleraciones y desaceleraciones. 

2) Estas formas de carrera no cambiaron durante el transcurso de partido. 

3) No hubo diferencias entre los vencedores y perdedores en cuanto a velocidades alcanzadas. 

4) Las distancias recorridas no superaron los 1,5 km. 

Conociendo esta cuestión y que además este deporte se diferencia de otros en que se deben desplazar con un implemento (raqueta), debemos tratar que la condición física específica en pista sea realizada en condiciones simuladas de juego, es decir, exponiéndole a los desplazamientos correspondientes debiendo acelerar, frenar y moverse en general siempre con raqueta. 

Para llegar a este punto en mejores condiciones, es realmente importante el trabajo de compensación, movilidad-estabilidad, prevención de lesiones, mejora de la técnica y comienzo del trabajo de fuerza. 

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En nuestra labor de coaching, debemos instaurarles que la preparación física si es verdad que a veces les puede resultar tediosa, les haremos ver que la misma ayuda a prevenir lesiones y a mejorar ciertos aspectos de su juego. 

Por otro lado, necesitamos concienciar de que en el entrenamiento de fuerza, cada repetición una vez avanzado el aprendizaje de la ejecución técnica, debe ser realizada a la máxima velocidad; en un deporte de tanta demanda de potencia como el tenis es necesario que los gestos se ejecuten de forma explosiva. Esto va a servir sobretodo en acciones como el saque. 

La búsqueda de mejora del rendimiento debe ser a través de una mínima carga (volumen, intensidad, frecuencia, densidad) rentable tal y como han venido demostrando investigaciones en esta práctica deportiva (2). 

Para ello, no es necesario aplicar durante las etapas de formación grandes cargas y nunca expondremos a nuestros jóvenes entrenados al máximo de sus posibilidades; como hemos citado, tenemos la necesidad de entrenar a una alta intensidad, pero no por ello, una alta fatiga. En esta línea, programas de entrenamiento basados en un alto volumen y hasta el fallo podrían inducir a lesiones por sobreuso y a situaciones de sobreentrenamiento. (3) 

En resumen, la inclusión de la preparación física prescrita por profesionales cualificados en las etapas de formación del tenis resulta clave para el desarrollo adecuado presente y futuro de estos jóvenes deportistas. No se debe caer en el error de que son adultos en pequeños, sino que tienen unas necesidades específicas de aprendizaje y de tipos de estímulos que le son más apropiados.

Hoppe, MW. ; Baumgart, C; Bornefeld, J; Sperlich, B; Freiwald, J; Holmberg, H-C. Running Activity Profile of Adolescent Tennis Players During Match Play. Pediatr Exerc Sci. 2014, Vol. 26 Issue 3, p281-290. 

Sarabia JM, Fernández-Fernández J, Casto JR, Hernández-Davó H, Urbán T, Moya M. Mechanical, Hormonal and Psychological Effects of a Non-Failure Short-Term Strength Training Program in Young Tennis Players. J Hum Kinet volume 45/2015, 81-91.

Willardson JM. The application of training to failure in periodized multiple-set resistance exercise programs. J Strength Cond Res, 2007; 21(2): 628-631.